Operaciones Formales: El niño reflexivo
Coincide con el inicio de la adolescencia y el inicio de la inserción en el mundo de la adultez.
A medida que los adolescentes entran en este periodo, adquieren la capacidad de pensar de manera abstracta manipulando ideas en su mente, sin depender de la manipulación concreta del objeto (Inhelder & Piaget, 1958).
Esto implica que él o ella pueden realizar cálculos matemáticos, pensar creativamente, usar el razonamiento abstracto, e imaginar el resultado de acciones particulares.
Esto es observable viendo cómo son frecuentes a finales de la infancia y principios de la adolescencias preguntas del estilo “qué pasa si...”
Mediante estos planteamientos hipotéticos los jóvenes pueden llegar a muchas conclusiones sin necesidad de tener que basarse en objetos físicos o soportes visuales. A estas edades se les presenta un gigantesco mundo de posibilidades para resolver todo tipo de problemas. Esto hace que tengan la capacidad para poder pensar científicamente, planteándose hipótesis, generando predicciones e intentar responder a preguntas.
- Resolución de problemas.
El individuo tiene una mayor capacidad para abordar problemas de manera más sistemática y organizada, dejando de limitarse a la estrategia del ensayo y error. Ahora plantea en su mente escenarios hipotéticos en los que se pregunta cómo podrían evolucionar las cosas.
- Pensamiento abstracto
Los niños pueden trabajar a partir de ideas que solo se encuentren en su cabeza. Es decir, pueden pensar en conceptos hipotéticos y abstractos sin que hayan tenido que experimentarlos de forma directa con anterioridad.

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